flickr xeliaHace no mucho descubríamos con asombro que el color más odiado para las paredes del hogar era el rosa. Desde aquí vamos a romper una lanza (pobres lanzas) en favor de este color que tantas pasiones encontradas levanta. Decorar la casa con rosa es un asunto delicado. Puede salirte bien y conseguir el efecto que buscas o puede que tengas que llamar a un interiorista de guardia para que venga a arreglarlo.